La Contribución de los Bosques a las Dietas Sostenibles

Con la demanda creciente de una población que está previsto que alcance los 9 mil millones de personas en 2050, no está claro cómo nuestro sistema alimenticio hará frente a las necesidades alimentarias del futuro. Asegurarse de que todas las personas tienen el acceso adecuado a alimentos nutritivos y medio ambiental y socialmente sostenibles será uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo. Las “dietas sostenibles” se han propuesto como un marco de trabajo para cubrir las necesidades alimenticias en el contexto de los múltiples retos a los que hacemos frente hoy en día: reducir la pobreza y el hambre, mejorar la salud medio ambiental, favorecer el bienestar y salud del ser humano y reforzar las redes de alimentación locales, medios de vida sostenibles y herencia cultural.


Un informe reciente publicado por Biodiversity International, el Centro Internacional para la Investigación de los Bosques (CIFOR, siglas en inglés), el Centro Mundial Agroforestal (ICRAF, siglas en inglés) y la Universidad de Charles Sturt explica cómo los árboles y los bosques juegan un papel fundamental en las dietas sostenibles. Desafortunadamente, los factores culturales y la falta de información sobre la producción de los bosques impide que los políticos, granjeros, científicos y consumidores entiendan los beneficios del sector agroforestal.

Según el informe, los bosques contribuyen a los medios de vida de más de 1,6 mil millones de personas. Sin embargo, el 30% de los bosques mundial siguen siendo empleados sobre todo para la producción de madera. El sector agroforestal posee un enfoque integrado que incorpora cultivos, ganado, arbustos y árboles. Estas prácticas ayudan a los propietarios de tierras a diversificar sus productos e ingresos al mismo tiempo que mejorar la calidad de los suelos y el agua.

“Los alimentos de los bosques ofrecen nutrientes esenciales como hierro, vitamina A y cinc – normalmente ausentes en las dietas de los países en desarrollo”, dice Amy Ickowitz, científica del Centro Internacional de Investigación Forestal (CIFOR, siglas en inglés).

La carne de animales salvajes, por ejemplo, es la principal fuente de proteínas animales de las áreas forestales. Los pájaros, cerdos salvajes y pequeños roedores son frecuentemente fuente de vitamina B12, vitamina D y hierro para algunas comunidades, incluyendo Madagascar, donde la pérdida de animales salvajes provocará un aumento de la anemia del 29 por ciento entre los niños.

Los alimentos procedentes de los bosques son también social y culturalmente importantes para muchas sociedades. Pero el hecho de que los alimentos forestales se consuman o no depende de las tendencias y prácticas locales, según señala el informe. Por ejemplo, en el África Subsahariana las bayas podrían proveer a los niños la cantidad necesaria de hierro, pero raramente se ingieren. En otras regiones, alimentos del bosque como la marula o el mongongo no se consumen porque se desconoce su alto valor nutricional.

Según Barbara Vicenti, de Biodiversity International, “uno de los mayores desafíos es lograr un cambio en el uso y consumo de alimentos que suelen estar considerados inferiores”.

El informe de Bioversity International sugiere que es necesario acabar con los límites del sector agroforestal. Los autores sugieren aumentar la sensibilización y conocimientos de los valores nutricionales de los alimentos en las estrategias nacionales. Además, los agricultores, consumidores y políticos deberían ser educados sobre la resistencia, salud, rentabilidad y sostenibilidad de los alimentos de los bosques.

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